Ho, Ho, Ho! Feliz Navidad a todos y todas! O Bo Nadal! O Merry Christmas! O incluso Fröhliche Weihnachten!

Lo que os toque, básicamente. Yo, por esto de estar globalizado, le doy un poco a todo, pero respetando los principios relativistas: si estamos en un único continuo espacio-tiempo y siguiendo la Teoría de Cuerdas… que fue antes, el huevo o la gallina? Esto aplicado a la Navidad y suponiendo que esta es un cilindro sin rozamiento (cosa ingenierilmente supositorible), nos lleva a la conclusión de que para un mismo evento en un tiempo determinado no se puede estar en tres sitios distintos. Y menos con la famosa crisis económica esa de marras! Así que decidí celebrar estas entrañables fiestas de manera múltiple, pero no por ello menos entrañable.

Las Navidades-Nadal de verdad, la del turrón y marisco las celebre el último fin de semana de noviembre. Y no, no es pronto porque el Adviento empieza cuatro domingos antes del día de Navidad, que yo las cosas las hago documentándome, o que os creías? Así que un breve pero intenso fin de semana de cuatro días en la Compostela de mis amores y alrededores (que incluyen Ribadeo y Vigo, para que veáis la grandeza de tan bella ciudad)

El problema es que como fui en fechas raras no pude conseguir camellos (me dijeron que aun no era la temporada) para llevar regalos, así que los adeptos del Rey Majo se tuvieron que conformar con amor, cariño, fraternidad, alguna copa que otra y lo que me cupo en la mochila sin facturar. Otra característica del viaje fue estar sin línea en mi teléfono español, se ve que por una ley de protección de datos o algo así. Eso si, gracias a la incompetencia de la compañía del móvil he tardado casi un mes en recuperarla.

Ya de vuelta en la isla, un poco de Xmas a la inglesa, lo que quiera que sea eso. La decoración navideña ya la tenían puesta a primeros de noviembre, y por villancicos entienden las canciones típicas de la radio en que dicen los tópicos de siempre. Vale, y este año mucho Michael Jackson, por variar. Eso si, decoración en casita, regalos en continuo(es que fui muy bueno este año, como ya sabéis) y poco mas.

A mediados de mes toco otro fin de semana largo en España, pero por motivos personales nada navideños. Eso si, agradecer enormemente el apoyo de familiares y amigos. Poca gente y muy selecta, pero que valen su peso en oro, incienso y mirra.
Después de esta escapadita que incluye mas de 1500 km en coche con todo tipo de condiciones meteorológicas adversas (vale, exagero, no hubo tsunamis ni lluvia de meteoritos, pero todo lo demás…), un regreso breve a Brighton de dos días, llenos de estrés laboral y organizativo, y una hermosa noche en el aeropuerto.

A finales de diciembre, a pasar las Weihnachten, esas entrañables fechas que se celebran comiendo salchichas, bebiendo cerveza y cantando el Otanembaum. Son fechas muy importantes para esta cultura, así que hare un especial en breve, ya que aun estoy recopilando información y experiencias.

Aquí he de hacer una mención al concepto de Blanca Navidad. No digo que no sea bonita, pero cuando estas en casa, al pie de la chimenea, emborrachándote con vino caliente. O lo que hagáis, según gustos (ver el especial de Luar, ir a cazar renos, patinaje sobre hielo vistiendo únicamente un gorro de Papa Noel…). Ahora que en el plazo de cuatro días me chupe la peor experiencia automovilística con nieve que recuerde (a 30km/h por autopista!) en España, la peor nevada que recuerde(en plan peli, de no ver nada) en Brighton y el mayor frío de mi vida (paseo por típico Mercadillo de Navidad a -9° C) en Alemania. A ver si el año que viene me paso a otro color mas calido, que llevo diez días peleando con infección de garganta y catarros varios…

Así que en resumen, felices fiestas, se me cuiden y hasta pronto

Solete