Recurramos de nuevo al saber popular. En esta ocasión no se trata de moda (ya que la verdad, los estilistas de la Iglesia Católica dejan un tanto que desear…), ni mucho menos de guerra santa, donde cambiarse la chaqueta no era lo más habitual. Hablemos de ese viejo truco de arreglar un problema a costa de tener otro. Hablemos de mi vida. Qué digo hablemos… Hablo yo y vosotros atentitos, que al final puede que haya ronda de preguntas.

Para ser sinceros, problemas, problemas, pocos. Llamémosles situaciones comprometidas en mayor o menor grado. Por ejemplo, el trabajo. Sí, tengo, y sí, me viene gustando lo que hago. Eso sí, también estoy buscando otras cosas, que lo de las drogas, al menos en el mercado blanco, no da para vicios (curiosa paradoja). Y es que en esto del mercado laboral hay pocos santos y menos que ponerles. Sobre todo si se trabaja en pareja, que complica las cosas un poco. Sí, estamos buscando un trabajo en algo relacionado a las farmacéuticas y otro más hacia fundaciones y ONGs, y tras mucho pensar de momento lo tenemos acotado a dos países: este y ese. A ver que sale.

Como anécdota laboral comentar la última gran idea que tuvimos: aplicar la filosofía de empresa al campo de juego. Al de fútbol me refiero. Se acaba de organizar una liguilla local de futbol 6, que es como nuestro futbol 7 con algunas reglas de futbol 5 (futbito) en la tercera parte de un campo de futbol 11 (el de verdad, el que juegan por la tele). Vamos, que nos plantamos allí, sin ninguna preparación ni entrenamiento, escasos medios, falta de comunicación entre nosotros, sabiendo como lo que hay que hacer y haciendo obviamente lo que nos apetece, y lo mas importante, feroz rivalidad entre turnos (que a fin de cuentas somos el mismo equipo). Y como no, en dos partidos llevamos 17 goles en contra y a favor no tenemos ni el viento… Pero que risas nos echamos!

Lo de las risas, mas bien, es reírse los unos de los otros, desde el cariño, eso si. Que si mira como cojeas que pareces un rapero de los videos, que si tu no marcas ni yendo a un burdel, que si tu eres mas lento que el caballo del malo… Aquí nuevamente, volviendo a la metáfora del principio, debería decir que San Volteretillas no esta desnudo, sigue ahí dándolo todo. Aquí lo que estoy intentando es una terapia de choque para que mi cuerpo se recupere de todo mal (el ultimo diagnostico que me hizo el osteópata tenia nueve puntos, aunque como no los entiendo todos resumamos con que ya no tengo 20 años, y ya de aquellas iba al traumatólogo o al fisio como otros van a la pelu).
Tengo esperanzas en ponerme en forma con el equipo de futbol, y no digo ganar un partido, al menos ganar un poco de respeto y orgullo propio. La capoeira es mi terapia para todo, y desde que descubrí que si no entreno no me apetece beber cerveza, es casi hasta mi vida social. Y el Tai-chi que empecé recientemente es por temas de salud, que menuda panda de anormales que estamos en clase…

Antes de acabar, un momento muy inglés: hablar del tiempo. Hace un par de semanas estuvimos (parienta y servidor) de bodorrio por la España Profunda. Tuve la suerte de ser elegido para ir en el coche de los Chichos (uno muy estiloso y que no tenía aire acondicionado), tres horas, a 39ºC. Y me dije… “Vale, son mis amigos, no lo tendré en cuenca, pero esto no lo repito. Y no creo que pudiera sobrevivir un verano por estas tierras”. Y me vine contento de vuelta. Pues ahora, estamos en alerta máxima por ola de calor, y esperan que medio país colapse. Afortunadamente esto quiere decir unos 40º en el centro de las ciudades mas afectadas. Lo que quiere decir un verano de verdad, pero sin abusar, en ciertas localidades como esta. Si hasta me bañé y todo en la playa local este finde! Sí, la primera vez desde que estoy aquí. Si es que yo soy más de ducha…

Bueno, y en general, que bien, que una cosas se arreglan, que otras no tanto, pero que lo importante, como en Eurovisión, es participar.

Saludos, besos, abrazos y demás parafernalia

Solete

Pd: Vale, me habéis descubierto. Este post es una excusa para poder felicitar a todos los cayos. Especialmente a mi amigo nediense, cayo donde los haya: ¡Feliz Santo Cayo! El Santo que cambio de chaqueta, que empezó de Saulo persiguiendo cristianos y acabo convirtiendolos. Si es que como somos…