De como ser como los buenos vinos
A las buenas nos de Dios
Un buen vino, como sabreis, se caracteriza por su aroma y su cuerpo, aunque para los que no esteis muy iniciados en esto de la enología, decir simplemente que no viene en cartón. Y como tal, el paso del tiempo no hace sino mejorar mis condiciones (en breve la prueba gráfica del asunto Apuesta Barriguil). Pues si, como era de esperar, mejoro con los años. Y he de reconocer que este año fue un cumpleaños algo distinto. Sin entrar en muchos detalles, decir que madrugué, me afeité (por segunda semana consecutiva, por primera vez en unos 5 años!!), desayuné, me puse mi traje, me despedí de mi Sra de mí y me fui en tren a una empresa de verdad. La verdad es que hacía tiempo que no me sentaba tan bien un no, pero tras enterarme por fin de que iba el puesto de trabajo para el que era entrevistado, todos acordamos que más bien, que casi que no. Eso sí, los del departamento de Quality Assurance (que ahora ya sé a que se dedican) me van a recomendar para otros departamentos de la misma empresa farmacéutica. Si, es un sector en el que aparentemente no tengo ninguna experiencia profesional, pero la personal es bastante amplia (digamos que soy muy muy popular en la farmacia de mi calle).
Al acabar la entrevista me fui de paseo por Worthing, que es un pueblo bastante bonito a quince minutes en tren de Brighton. A parte de ser la primera vez que estaba alli y quería conocerlo, me animó bastante el hecho de que la empresa estuviera en un polígono industrial en las afueras, sin parada de bus ni tan siquiera una triste indicación de para donde quedaba el centro. Eso sí, el destino, junto con particular sentido de la orientación, me llevó hasta el paseo marítimo. Hermoso paisaje que me inspiró a uno de esos momentos de “liberación personal” que tan bien nos sienta a los hombres en ciertos momentos de contacto con la naturaleza (tan joven y ya con problemas de próstata…)
Ya de vuelta a casa, nada especialmente especial, a parte del pseudofracaso en el momento de soplar las velitas: por cuestiones de integración arquitectónica sobre los bollos caseros de canela sólo había 12 velas, y menos mal, que con lo que me costó, si llega a haber una más no la apago! Ya ni pensar si llega a haber las otras… digamos las otras tantas. Luego, algo de relax hasta Capoeira. Para los que no lo sepan, hay una bella tradición en el mundillo de las volteretas que es que el que está de cumpleaños tiene que jugar un poco con cada uno de los que estén. En general, yo después de un juego o dos, no puedo con el alma. Confiaba que no se acordarían de mi cumple, hasta que me cantaron el cumpleaños feliz, el parabéns pra vóçe y el japiberdei. Pero era tarde y no tuve escapatoria. Sólo jugué con más o menos la mitad (siete u ocho), y cuando vieron en que estado me encontraba, me perdonaron el resto. Estuve al borde del colapso, pero pensé que tener uno iba a ser demasiado cansado, así que me limité a una agonia discreta. Eso sí, la parte de después del entrenamiento muy bien, con la gente invitandome a cervecitas y esas cosas que se hacen despues de hacer deporte.
Y como los buenos vinos, se saborean despacio, así que seguiré de celebraciones varias hasta que el cuerpo aguente (en mi caso, poco más). Pero el gran toque es mañana, con la Barbacoa-Fiesta de Disfraces-Celebración de cumpleaños varios que vamos a hacer en mi casa. Será la típica Spanish-Chav party, en la que la gente tiene que venir disfrazada de algo español o de pavito inglés. A ver que sale de ahi!
Por último, recordar que los buenos zumitos de uva no se toman en grandes cantidades, asi que hasta otro momento
Solete
ps: muchas gracias a todos los que os hayais acordado de mi, sin importar si llamasteis, mandasteis un mensaje, unh mail, o simplemente pensasteis en hacerlo. Eso sí, para el año agradecería algun regalito más…
ps: curioso, estando en un pais ampliamente cervecívoro y con mi reciente acercamiento a la cultura germana, que la metafora sea sobre el vino. Debe ser que ese precioso néctar está hecho para ser bebido, no para ser comentado.

Hola, primo. Ya veo que lo has celebrado a lo grande. Yo no me quedé corto (74 cm, aprox. que no está mal para mi tierna edad) En mi casita se acordaron de ti, pero estuvieron ocupados con otras celebraciones más cercanas ese día (sobre todo mi mami, que lo que celebraba realmente era no estar en las mismas condiciones que hacía un año)
Desde Lugo, un besazo muy grande de mi parte (ya aprendí a darlos), y de mis papás “moitas apertas moi agarimosas”.