Ah! ¿Que es Semana Santa? Pues que curioso, porque aquí lo más parecido a una procesión que vi fue la cola de gente esperando para tomar un café/batido/granizado en ese maravilloso sitio donde trabajo. La tradición aquí va que un conejo esconde unos huevos de Pascua para que los niños los encuentren. Yo le debo caer mal al conejo ese, que lo único que conseguí es que un cliente me tocara los huevos (y no los de Pascua precisamente).

Pero como aun me queda algo de buen cristiano, no paso nada, así que volvamos al tema laboral (que por otra parte se que es lo que os interesa). Llegó el calor. ¿En que se nota eso? En todo. La gente esta todo el día paseando, luciendo tipitos, tipos o tipoides (es lo que tiene no tener criterio, cualquiera va enseñando carne por ahí…), y en vez de tomar café normal, de por si ya molesto, prefieren las bebidas heladas: más ruido, más trabajo y más dinero para alguien que se está forrando en la compañía (y me consta que no soy yo!). Además contamos con tres nuevos fichajes, con lo que ganamos en estética pero perdemos en efectividad. Y no lo digo por el mero hecho de que sean mujeres, a los p-hechos me remito. Espero que estén preparadas para cuando legue el verano porque va a ser un infierno. Y lo que más espero, es que no me pille a mi.

Si, el sol vuelve a brillar. Y con ello espero que mis posibilidades de encontrar un trabajo “de verdad” aumenten. El único problema es que estoy buscando en el campo de energías renovables y sin tener que moverme de Brighton, combinación harta ambiciosa. Pero por circunstancias de la vida pretendo quedarme aquí en Brighton por una temporada. Lo que me recuerda que hasta cierto avance en mi carrera profesional no hay prevista una visita a Spain, más que nada por no aburriros con las historias de siempre.

Y con el buen tiempo también vuelven buenas tradiciones. Este finde se reinauguró la temporada de barbacoas en mi casa, con la mala suerte que no pude asistir por tener otro compromiso previo: cena tradicional inglesa de Pascua con dos franceses, dos ingleses, una surafricana y una salvaroriana. En cualquier caso creo que con la cantidad de eventos que vamos a tener en el jardín, le vamos a quitar el puesto del Rey de la Barbacoa al mismísimo Georgie Dam. “El rayo rojo” vuelve a surcar las calles de la ciudad (adivinad de que color es mi bicicleta), y como broche final que demuestra que sigo siendo joven, las pachangas de baloncesto, que voy a ir a un ensayo de un grupo de música como artista invitado (como cuando era joven!) y mis dos días de capoeira semanales. Como dato especial para aquellos relacionados con una apuesta barriguil, decir que estoy incluso más cachas que antes, o que al menos tengo incluso menos “lipodistrofia” de esa. Y ahora que empecé a tomar vitaminas, a ver quien me para!

Vamos, lo que se dice una semana. Estándar más que Santa, con sus más y sus menos, sus menos y sus más, sus cervecitas, sus vinos, su ejercicio, su música, su trabajo y sus tribulaciones varias. Pero es lo que tiene ser…

Solete