Se suponia que hoy llegaba la primavera, pero como era habitual, las cosas en este pais no son como debieran. Asi que como siempre, Pablo cogio su abrigo, su gorro, su berimbau y se fue para el Cole.

Hoy era un dia especial, el dia del Concierto Internacional. Asi que habia estado preparandose con calma, practicado un poco una de las canciones y con mucha parsimonia se dirigio a la cantina. Ya despues de comer, le parecio una buena idea acercarse hasta la sala de ordenadores, a poner al dia el blog. Aun no habian aparecido los nervios, aunque despues de los ultimos acontecimientos era muy posible que no llegaran a aparecer. Parece ser que la madurez le habia, finalmente, alcanzado. Eso, o que la cantidad de cosas que bullian por su cabeza no estaban lo suficientemente organizadas para que destacara ninguna.

Otra vez delante del monitor, pensando como contar las ultimas novedades. A veces consideraba que la gente esperaba mucho de el, y mas teniendo en cuenta que poseia un alma ingenieril. Asi que se considero esferico y sin rozamiento, y se puso manos a la obra.

“Esto… un temita. Asi a grandes rasgos, que los cafes prometidos para abril van a tener que esperar. O no. Es decir (que todo hay que explicaroslo!), que no voy a Spain hasta nuevo aviso. Me gustaria decir que me quedo porque conoci a una chica especial en unas clases de flamenco, y que vamos a montar una companhia para irnos de gira por Bulgaria. Pero es algo falso, y mi lema es contaros solo la verdad (que no toda, no sus penseis…).